Los patinetes eléctricos han irrumpido con fuerza en las calles de todo el mundo, y las Islas Canarias no son una excepción. Con el tiempo, se han ido convirtiendo en una alternativa de movilidad urbana cada vez más popular, sobre todo para aquellos conductores más jóvenes. Su practicidad, economía y aporte a la sostenibilidad los han convertido en un medio de transporte atractivo para muchos ciudadanos. Sin embargo, es importante recordar que, como cualquier vehículo, los patinetes eléctricos están sujetos a una normativa específica que regula su uso para garantizar la seguridad tanto de sus conductores como del resto de los usuarios de la vía.
En este post de blog te daremos toda la información que necesitas para comprender la normativa de uso de patinetes eléctricos de forma clara y sencilla. Abordaremos los aspectos más relevantes de las normas que regulan su circulación, desde la edad mínima para conducir hasta las restricciones de velocidad y los requisitos de seguridad.

Patinetes eléctricos: uso y funcionamiento
Un patinete eléctrico es un vehículo ligero propulsado por un motor eléctrico que permite a su conductor desplazarse de pie, apoyando uno o ambos pies sobre la plataforma. La Dirección General de Tráfico (DGT) los identifica como Vehículos de Movilidad Personal (VMP), al igual que los monociclos eléctricos, segways, entre otros.
Su funcionamiento es sencillo: basta con encender el motor y pulsar el acelerador para comenzar a avanzar. Existen diferentes tipos de patinetes eléctricos en el mercado, que se diferencian principalmente por su potencia, autonomía y características de diseño. Algunos modelos están específicamente diseñados para uso urbano, mientras que otros están más enfocados a terrenos off-road.
Tienen una velocidad máxima permitida de 25 km/h y no deben superarla en ningún caso.
Normativa general para el uso de patinetes eléctricos en España
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha establecido una normativa general para el uso de patinetes eléctricos en todo el territorio español, que se recoge en el Real Decreto 93/2020, que comenzó a tener vigor en enero de 2024. Esta normativa establece las siguientes normas básicas:
- Modelos certificados: A partir de 22 de enero de 2024 los Patinetes Eléctricos deberán estar certificados para su uso; aquellos comercializados o adquiridos antes de esa fecha podrán circular hasta el 22 de enero de 2027 aunque no dispongan de certificado. ¿Quieres conocer cuáles son las marcas y modelos de patinetes certificados? Encuéntralos en este listado publicado por la DGT
- Normas de tráfico: A pesar de no ser necesario tener una licencia de conducir, es importante que los usuarios de VMP tengan conocimiento de las reglas básicas de circulación y seguridad. Aunque no se necesite licencia, pueden aplicarse multas o sanciones por incumplir las normas de tráfico.
- Casco: su uso obligatorio dependerá de la normativa de cada ayuntamiento. De todas maneras, por una cuestión de seguridad, es recomendable su uso para evitar cualquier tipo de accidente.
- Velocidad máxima: La velocidad máxima permitida para los patinetes eléctricos es de 25 km/h.
- Circulación: Está prohibido su uso en aceras, zonas peatonales y carreteras de alta velocidad. Los Patinetes Eléctricos deben circular preferentemente por carriles bici o vías urbanas donde se permita su tránsito, respetando siempre las normativas locales sobre circulación y seguridad vial.
- Alcohol y drogas: Está prohibido conducir un patinete eléctrico bajo la influencia de alcohol o drogas.
- Seguros: Actualmente no es obligatorio contar con un seguro para conducir un patinete eléctrico o cualquier otro tipo de Vehículo de Movilidad Personal (VMP). Sin embargo, algunas ciudades y municipios pueden establecer regulaciones locales que exijan seguros en ciertas circunstancias, como el uso en alquileres o servicios compartidos.
Cualquier Vehículo de Movilidad Personal (VMP), como los patinetes eléctricos, deberá incluir documentación que acredite que cumple con la normativa vigente y que está debidamente identificado. Esta documentación es fundamental para asegurar la seguridad y la legalidad del vehículo, y para evitar sanciones en caso de controles de tráfico.
Uno de los elementos clave de esta nueva regulación es la placa de marcaje de fábrica, que se colocará en un lugar visible del vehículo y estará asegurada con remaches. Esta placa incluirá información importante como el número de serie o identificación, la marca, el modelo, la velocidad máxima que puede alcanzar, el año de fabricación y el número de certificado. Esta información debe ser claramente visible y legible para cualquier autoridad que la requiera.








