En Canarias, las condiciones climáticas pueden cambiar rápidamente, sobre todo durante los meses en los que aumenta la frecuencia de lluvias y episodios de tiempo inestable. En los últimos meses, borrascas atlánticas como Emilia han puesto de manifiesto lo importante que es estar preparados ante precipitaciones intensas, vientos fuertes y avisos meteorológicos activos, que durante varios días mantuvieron a todo el archipiélago en alerta por fenómenos costeros, inundaciones y lluvias persistentes.
Estas borrascas generan no solo lluvia, sino cambios bruscos en la visibilidad y en el comportamiento de la carretera, lo que exige un enfoque de conducción más consciente y adaptado. Cuando circulamos bajo la lluvia —ya sea un chubasco pasajero o un temporal más severo— la seguridad vial debe ser siempre la prioridad, tanto para proteger al conductor y a los ocupantes del vehículo como al resto de usuarios de la vía.
Desde Tgas te compartimos algunas recomendaciones prácticas a tener en cuenta para conducir con lluvia de forma más segura, reducir riesgos y tomar mejores decisiones al volante en situaciones de climatología adversa.

Recomendaciones para conducir con lluvia de forma segura
Una de las principales recomendaciones al conducir con lluvia es reducir la velocidad, incluso aunque la vía permita circular más rápido. El agua en la calzada disminuye el agarre de los neumáticos y aumenta considerablemente la distancia de frenado.
También es fundamental aumentar la distancia de seguridad con el vehículo que circula delante. Este margen adicional permite reaccionar con mayor control ante cualquier imprevisto, algo especialmente importante en tráfico denso o en vías rápidas.
La conducción debe ser suave y progresiva. Evitar aceleraciones bruscas, frenazos y giros repentinos ayuda a mantener la estabilidad del vehículo y a reducir el riesgo de derrapes. El uso de las luces de cruce es imprescindible para mejorar la visibilidad y facilitar que otros conductores te detecten con antelación.
El estado del vehículo también juega un papel decisivo. Neumáticos en buen estado, limpiaparabrisas eficaces y un correcto funcionamiento de las luces son elementos básicos para una conducción segura bajo la lluvia. Pequeños gestos de mantenimiento pueden marcar una gran diferencia en carretera.
El momento más peligroso para conducir con lluvia
El momento más peligroso para conducir con lluvia suele darse al inicio de las precipitaciones, especialmente tras varios días de tiempo seco. En esos primeros minutos, el agua se mezcla con restos de polvo, aceite y suciedad acumulados en la calzada, creando una superficie especialmente deslizante.
Durante esta fase inicial, el riesgo de pérdida de adherencia aumenta notablemente, sobre todo en curvas, rotondas, pasos de peatones pintados y carriles con roderas marcadas. Por este motivo, conviene extremar la precaución desde el primer momento en que empieza a llover, aunque la lluvia sea ligera.

Qué hacer al conducir en lluvias intensas
Cuando la lluvia es intensa, la prioridad debe ser adaptar la conducción a la visibilidad real. Reducir aún más la velocidad y aumentar la distancia de seguridad ayuda a mantener el control del vehículo y a reaccionar con mayor margen ante cualquier situación.
Es importante evitar zonas con acumulación de agua, ya que pueden provocar aquaplaning, una situación en la que los neumáticos pierden contacto con el asfalto. En estos casos, lo más recomendable es levantar suavemente el pie del acelerador y sujetar el volante con firmeza, evitando frenadas bruscas.
Si la lluvia limita seriamente la visibilidad o genera inseguridad al volante, la opción más responsable es detenerse en un lugar seguro y esperar a que las condiciones mejoren. En estas situaciones, parar en una gasolinera puede ser una buena alternativa, ya que permite resguardarse, hacer una pausa y retomar la marcha cuando la conducción vuelve a ser segura. Espacios como nuestras estaciones de servicio, ubicadas en diferentes puntos geográficos en todo Canarias, ofrecen un entorno adecuado para descansar unos minutos, comprobar el estado del trayecto y continuar el viaje con mayor tranquilidad.
¿Qué revisar antes y durante la conducción con lluvia?
Antes de arrancar
- Revisa el estado de los neumáticos (dibujo y presión adecuados).
- Comprueba el funcionamiento de los limpiaparabrisas y que no estén deteriorados.
- Asegúrate de que todas las luces (cruce, posición, freno) funcionan correctamente.
- Verifica que los niveles de agua/anticongelante y de líquidos están correctamente ajustados.
- Limpia cristales y espejos para máxima visibilidad.
Al conducir bajo lluvia, ten en cuenta lo siguiente:
- Modera la velocidad según la intensidad de la lluvia.
- Mantén una distancia de seguridad mayor de lo habitual.
- Evita maniobras bruscas (frenazos y volantazos).
- Usa siempre las luces de cruce en lluvia o con visibilidad reducida.
- Desactiva el control de crucero en condiciones de lluvia intensa.
En situaciones de lluvia intensa
- Reduce aún más la velocidad.
- Evita zonas con acumulación de agua (riesgo de aquaplaning).
- Si la visibilidad es muy baja, detente en un lugar seguro.
- Considera hacer una pausa en una estación de servicio, para esperar a que mejore la meteorología.
Conducir con lluvia no tiene por qué ser una situación de riesgo si se adoptan hábitos adecuados. Reducir la velocidad, anticiparse a los movimientos del tráfico y mantener el vehículo en buen estado permite circular con mayor seguridad incluso en condiciones adversas.
La seguridad vial se construye con decisiones conscientes en cada trayecto, especialmente en días en los que la carretera exige un plus de atención.







