El aceite es el “corazón” del motor de tu coche. Su función va mucho más allá de lubricar: ayuda a refrigerar, limpiar y proteger los componentes internos del vehículo. Por eso, mantenerlo en buen estado es clave para prolongar la vida del motor y evitar averías costosas.
Si nunca has cambiado el aceite de tu coche, no te preocupes: aunque pueda parecer complicado, con unos pasos básicos y un poco de precaución, es algo que puedes hacer tú mismo o supervisar de cerca. Desde Tgas te enseñamos cómo cambiar el aceite del coche de manera sencilla y segura, además de darte algunos consejos prácticos para mantener tu vehículo siempre a punto.
¿Por qué es importante cambiar el aceite del coche?
El aceite es esencial para que el motor funcione correctamente. Sus funciones principales son:
- Lubricar las piezas móviles: evita el desgaste prematuro de pistones, válvulas y otras partes internas.
- Refrigerar el motor: absorbe el calor generado durante la combustión y lo distribuye de manera uniforme.
- Limpiar el motor: transporta impurezas y partículas que podrían dañar el motor.
- Proteger contra la corrosión: forma una capa protectora que evita la oxidación de los componentes internos.
Si el aceite no se cambia a tiempo, el motor puede sobrecalentarse, desgastarse más rápido o incluso sufrir daños graves. Por eso, los fabricantes recomiendan cambiar el aceite según el kilometraje o el tiempo transcurrido, lo que ocurra primero. Por lo general, esto suele ser cada 10.000 a 15.000 kilómetros o 12 meses, aunque siempre es recomendable revisar el manual del coche. Mantener el nivel de aceite adecuado no solo alarga la vida del motor, sino que también ayuda a evitar problemas como el consumo excesivo de aceite.

Cómo cambiar el aceite del coche: guía práctica paso a paso
Antes de comenzar, recuerda que la seguridad es lo primero: trabaja en un lugar plano, con el motor frío, y utiliza guantes y protección para los ojos si es posible.
Paso 1. Prepara el coche y el espacio de trabajo
Antes de empezar, asegúrate de que el coche esté estacionado en un lugar nivelado. Apaga el motor y espera a que se enfríe completamente. Esto evita quemaduras y facilita el drenaje del aceite.
Si dispones de un elevador o gato hidráulico, úsalo para acceder al cárter de aceite con mayor comodidad. Coloca un recipiente grande y resistente debajo del tapón del cárter para recoger todo el aceite usado.
Paso 2. Vacía el aceite usado
Retira cuidadosamente el tapón del cárter y deja que el aceite fluya completamente hacia el recipiente. Este paso puede tardar unos minutos, dependiendo de la temperatura del aceite y del tamaño del motor. ¡Importante! No retires el tapón con el motor caliente, el aceite puede salpicar y causar quemaduras.
Una vez que haya drenado todo, limpia el área alrededor del tapón y vuelve a colocarlo asegurándote de que quede bien ajustado.
Paso 3. Cambia el filtro de aceite
El filtro de aceite recoge impurezas y partículas metálicas que podrían dañar el motor. Por eso, siempre es recomendable cambiarlo junto con el aceite.
- Afloja el filtro viejo con la herramienta adecuada y retíralo.
- Aplica un poco de aceite nuevo en la junta del filtro para que selle correctamente.
- Instala el filtro nuevo girándolo hasta que quede firme, sin excederte apretando.
Un filtro mal colocado puede provocar fugas de aceite. Tómate tu tiempo para asegurarte de que está bien ajustado.
Paso 4. Añade el aceite nuevo
Con el tapón del cárter colocado y el filtro instalado, es hora de añadir el aceite nuevo. Utiliza un embudo para evitar derrames y vierte lentamente la cantidad recomendada por el fabricante.
Una vez añadido, espera unos minutos para que el aceite se asiente y luego verifica el nivel con la varilla medidora. Si es necesario, añade un poco más hasta alcanzar el nivel correcto.

Paso 5. Comprueba el funcionamiento y desecha el aceite usado
Arranca el motor durante unos segundos y observa si hay fugas alrededor del filtro y el cárter. Comprueba nuevamente el nivel de aceite y añade más si es necesario.
El aceite usado es muy contaminante. Nunca lo tires por el desagüe ni en el suelo. Llévalo a un punto limpio para gestionarlo de manera responsable.
Cambiar el aceite de tu coche no tiene por qué ser una tarea complicada. Con paciencia, precaución y siguiendo estos pasos, puedes alargar la vida de tu motor y ahorrar en reparaciones costosas. Además, mantener un aceite limpio y de calidad garantiza que tu vehículo funcione de manera eficiente, reduciendo el consumo de combustible y evitando averías.
No olvides que en nuestras estaciones de servicio podrás encontrar asesoramiento experto para cuidar de tu coche.







